Medir correctamente una cortina parece un trabajo fácil, pero lo cierto es que lo no es. Hay que tener en cuenta algunos truquillos a la hora de la medición para que sea perfecta.
Llevamos dedicándonos al mundo de las cortinas y los estores muchos años. Y por eso, recomendamos que si eres primerizo, te dirijas a un profesional.
Medición de cortinas: cómo medir correctamente y evitar errores comunes
Los profesionales tenemos la experiencia para considerar factores como la holgura, la caída de la tela y posibles desniveles en la pared o el techo. Además, sabemos asesorar sobre los mejores sistemas de instalación y tipos de cortinas según la necesidad del espacio, y la apertura de puertas y ventanas.
No es algo inusual que debido a una mala medición haya cortinas que arrastren, que no tengan un fruncido adecuado o que no se puedan abrir porque el sistema de apertura de la ventana es incompatible con el sistema de recogido de la cortina.
Si aún así quieres hacer tú mismo las mediciones, te vamos a explicar unos trucos que tienes que tener en cuenta y también los errores más comunes.
Cómo medir las cortinas
Para medir una cortina, se deben considerar tanto el ancho como el largo.
Medir el ancho: si la cortina se va a colocar en una barra, es recomendable que el ancho total sea de 1,5 a 3 veces el ancho de la ventana para lograr un fruncido adecuado. Si se instalará en un riel, también es importante añadir holgura para evitar que quede demasiado estirada.
Medir el largo: Si la cortina va a llegar hasta el alféizar de una ventana, hay que medir desde el punto de instalación hasta el alféizar, restando aproximadamente 1 cm para evitar que roce. Si la cortina, va a llegar hasta el suelo, hay que medir desde el punto de instalación hasta el suelo y restar entre 1 y 2 cm para evitar que arrastre. Si lo que estamos buscando es un efecto de cortina larga y elegante, se pueden agregar algunos centímetros extra para que la tela repose en el suelo.
Errores comunes en la medición de cortinas
- No considerar el espacio extra para el fruncido, lo que puede resultar en una cortina insuficientemente ancha.
- Medir desde el marco de la ventana en lugar de la ubicación real de la barra o riel.
- No tomar en cuenta el grosor de la barra o riel, afectando la caída de la tela.
- Olvidar dejar espacio para la apertura de ventanas o puertas.
- Calcular mal la altura, lo que puede hacer que la cortina quede corta o arrastre demasiado.
Qué hacer si has medido mal una cortina
En el inesperado caso de que la cortina haya quedado demasiado corta, una solución es agregar una banda de tela en la parte inferior. Pero lo ideal sería rehacer el dobladillo si tiene margen suficiente.
En el desafortunado caso de que sea demasiado ancha o larga, se pueden realizar ajustes en el dobladillo o fruncido. En algunos casos, puede ser necesario reemplazar la tela o modificar el sistema de instalación para compensar el error.